Cómo controlar el uso de productos fitosanitarios en el campo

La falta de control en el uso de productos fitosanitarios o plaguicidas produce graves daños en la salud y el medioambiente. Las administraciones pretenden controlarlo con la obligación de  obtener un carné para su manipulación. Y qué se exige a los trabajadores y responsables del campo.  

El uso incontrolado de plaguicidas constituye un riesgo cierto y elevado tanto para la salud de los trabajadores que manipulan y aplican productos fitosanitarios directamente, como para la población en general, expuesta a través de los alimentos y el agua que consumen.

Por ello, desde 2012 la legislación española obliga a través del Real Decreto 1311/2012 en su artículo 1 a:

  1. Establecer el marco de acción para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios mediante la reducción de los riesgos y los efectos del uso de productos fitosanitarios en la salud humana y el medio ambiente, y el fomento de la gestión integrada de plagas.
  2. La aplicación y el desarrollo reglamentario de ciertos preceptos relativos a la comercialización, la utilización y el uso racional y sostenible de los productos plaguicidas.

¿Qué actuaciones realizan las administraciones para controlar el uso de productos fitosanitarios?

La aplicación de este Real Decreto en España se lleva a cabo a través del denominado  Plan de Acción Nacional (PAN), que establece:

  1. Reducir los riesgos y los efectos de la utilización de productos fitosanitarios en la salud humana y el medio ambiente, y fomentar el desarrollo y la introducción de la gestión integrada de plagas y de planteamientos o técnicas alternativos con objeto de reducir la dependencia del uso de productos fitosanitarios.
  2. La protección de los trabajadores, la protección del público en general o de grupos vulnerables, la protección del medio ambiente, los residuos, el desarrollo, uso y promoción de técnicas específicas o la utilización en cultivos específicos u otros ámbitos de interés.
  3. Carácter integral a fin de obtener efectos y resultados representativos de la actividad fitosanitaria global y de asegurar la aplicación simultánea de todas las áreas.
  4. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente coordinará la elaboración del PAN de acuerdo con el Comité, con las comunidades autónomas (como la CARM en la Región de Murcia  o la Generalitat Valenciana) y con otros departamentos de la Administración General del Estado que en el ejercicio de sus competencias asuman parte del plan.
  5. El PAN se aplicará durante un periodo plurianual, como mínimo de 5 años, con el fin de disponer de datos comparativos que permitan evaluar la eficacia de las actuaciones.
  6. El PAN se adoptará teniendo en cuenta a todos los grupos interesados pertinentes, y en particular a las organizaciones que representan a los usuarios profesionales de los productos fitosanitarios.

¿Qué riesgos representa el uso incontrolado de productos fitosanitarios en el campo?

Los riesgos de la utilización de productos fitosanitarios sin seguir unas normas, los podemos clasificar en tres niveles:

  • Medio ambiente
  • Aplicador de productos fitosanitarios (trabajador o propietario)
  • De la población en general.

1-A nivel del medio ambiente:

Para poder utilizar plaguicidas fitosanitarios controlando los riesgos, el trabajador o manipulador debe ser consciente de los efectos que puede tener una inadecuada aplicación de los mismos, y que se resumen en:

  • Contaminación atmosférica: sobre todo cuándo se aplican en forma de polvo líquido o gas en los tratamientos aéreos, evitando realizarlos en condiciones meteorológicas adversas (viento).
  • Contaminación del suelo: que afecta a los seres vivos de la zona y que son los encargados de transformar la materia orgánica y los elementos minerales en compuestos asimilables para las plantas. Por ello, en los cursos de plaguicidas se informa y forma a los usuarios que los productos aplicados sobre las plantas o directamente al suelo, pueden afectar negativamente a dichos seres vivos y, por tanto, alterar o cambiar el equilibrio natural que existe en el suelo.
  • Contaminación del agua: La contaminación de los cursos de agua por los productos fitosanitarios, se produce de forma directa (aplicación en zonas próximas a cursos de agua) o indirecta (por lavado de maquinaria utilizada o por verter el contenido directamente sobre el suelo, ya que se infiltra y llega a cursos de agua).
  • Respetar la producción de las abejas en el tratamiento con plaguicidas, ya que su desaparición afecta directamente a la polinización y a la desaparición de frutos.
  • Respetar las indicaciones de uso del producto fitosanitario en todo momento, incluidas en la etiqueta del producto, ya que su aplicación afecta a la fauna terrestre, ganadería y peces.
  • Respetar y tener en cuenta la sostenibilidad del medioambiente, ya que cualquier agresión acabará afectándonos de forma directa.
  • Desechar correctamente los envases: Los envases de plaguicidas no se deben quemar ni enterrar, sino entregarse en un punto de recogida o gestor autorizado, que las tratará como residuo peligroso de la forma más adecuada.
  • Evitar la aparición de resistencias, aparición de nuevas plagas, fitotoxicidad.
  • Tratar los cultivos con productos plaguicidas, únicamente cuando sea necesario.
  • Buscar el momento óptimo de aplicación (cuando la plaga se halle en su fase más vulnerable), hará más efectivo el tratamiento y evitará tener que repetirlo, con el sobrecoste y el daño medioambiental que supone.
  • Elegir el fitosanitario más adecuado: actualmente se recomiendan productos de rápida degradación y corto plazo de seguridad, que evitan gran número de incidencias.
  • Emplear un método de aplicación que sea eficaz y que contamine lo menos posible, y que dependerá del tipo de fitosanitario empleado.
  • Alternar productos fitosanitarios diferentes, esto retrasará la aparición de resistencias de las plagas.

2-A nivel del aplicador de productos fitosanitarios:

Todo usuario profesional (llamado aplicador) que utiliza productos fitosanitarios debe tener en cuenta los siguientes aspectos antes de realizar una aplicación con plaguicidas para minimizarlos al máximo y proteger su salud:

  • Los usuarios de productos fitosanitarios tienen que conocer las posibles vías de penetración de los mismos en su organismo (boca, nariz, ojos, piel…), así como las diferentes prevenciones a tener en cuenta (ropa de protección, manipulación del producto, almacenamiento, eliminación…)
  • Plantearse si la aplicación con fitosanitarios es imprescindible o existen alternativas eficaces con menor riesgo.
  • Asegurarse que el plaguicida seleccionado es el correcto para la plaga identificada en el vegetal.
  • Colocarse los equipos de protección individual obligatorios para el producto a aplicar (traje, guantes, mascarilla, gafas de protección…).
  • Respetar el plazo de reentrada. Este plazo determina el tiempo que debe transcurrir desde que se aplica el tratamiento hasta que es posible la entrada con seguridad en el cultivo para los trabajadores.
  • Tener en cuenta en todo momento las normas de seguridad que se aprenden en el curso obligatorio de usuario básico o profesional de productos fitosanitarios para la obtención del carné de plaguicidas, durante y después de un tratamiento con productos fitosanitarios. Estas indicaciones deben respetarse al detalle, ya que la salud del trabajador está en riesgo.
  • Lavar escrupulosamente toda la maquinaria agrícola de aplicación, según las normas indicadas en el curso para la obtención del carné, evitando malos hábitos por desidia o prisa.
  • Tener en cuenta y respetar las indicaciones que indican los pictogramas sobre los peligros de uso de productos fitosanitarios para el medio ambiente, para el aplicador y para el consumidor.

3-A nivel de la población en general:

  • Respetar el plazo de seguridad para su recolección y consumo. Es el tiempo indicado en la etiqueta del producto fitosanitario que debe transcurrir desde que se aplica el producto hasta que se puede recolectar. Evitará comprometer la salud de la población en el consumo de frutas y verduras.
  • Concienciación de los aplicadores de plaguicidas para que realicen los tratamientos fitosanitarios teniendo en cuenta siempre las instrucciones indicadas en el etiquetado del producto para realizar las aplicaciones de forma óptima. Por ejemplo, realizar siempre los cálculos de dosificación a la hora de aplicar un plaguicida. En los cursos que se imparten en Ifyda Consultores, los alumnos se conciencian de la importancia de calcular la dosificación de forma correcta, y no volver a la vieja fórmula de dosificar el producto a ojo, y si sobra algo, volver a repasar por segunda vez la zona a tratar, lo que producía graves efectos en la tierra y en la salud de los que consumían los productos.
  • Nunca volver a tratar el cultivo o vegetal con producto sobrante de plaguicida, ya que se pierde el control sobre la dosificación correcta.
  • El responsable de los tratamientos tiene la obligación de anunciar y comunicar la existencia de estos tratamientos con la información necesaria a los trabajadores, vecinos de parcelas y transeúntes, a través de carteles donde especifique la zona tratada y advierta del peligro.
  • Respetar las normas de aplicación para realizar los tratamientos en puntos alejados de las masas de agua superficiales. Nunca a menos de 25 metros de las mismas, ni a menos de 10 metros cuando se utilicen equipos dotados de mezcladores incorporadores de producto.

Este artículo es un extracto de los cursos presenciales de manipulador de productos fitosanitarios de nivel básico (25 horas) y de nivel cualificado (60 horas) que Ifyda Consultores realiza todos los meses en la Comunidad Valenciana y en la Región de Murcia.