Qué información sobre alérgenos deben ofrecer tus productos

Si necesitas saber qué información sobre Alérgenos debes ofrecer a tus consumidores o clientes, y analizar si el etiquetado de tus productos fabricados o tu negocio de hostelería cumple con la normativa vigente, te  indicamos todos los pasos a seguir.

Normativa sanitaria sobre información de Alérgenos

El primer paso es conocer la normativa sanitaria aplicable en tu negocio de hostelería o industria alimentaria, para garantizar que se trabaja bajo las directrices europeas y nacionales sobre Seguridad Alimentaria e información sobre alérgenos al consumidor y evitar así cometer fraude alimentario.

Dese Ifyda Consultores te detallamos las normativas aplicables en España es:

  • Reglamento (UE)  1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011 , sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y por el que se modifican los Reglamentos (CE) n o  1924/2006 y (CE) n o  1925/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, y por el que se derogan la Directiva 87/250/CEE de la Comisión, la Directiva 90/496/CEE del Consejo, la Directiva 1999/10/CE de la Comisión, la Directiva 2000/13/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, las Directivas 2002/67/CE, y 2008/5/CE de la Comisión, y el Reglamento (CE) n o  608/2004 de la Comisión Texto pertinente a efectos del EEE.
  • Real Decreto 126/2015, de 27 de febrero, por el que se aprueba la norma general relativa a la información alimentaria de los alimentos que se presenten sin envasar para la venta al consumidor final y a las colectividades, de los envasados en los lugares de venta a petición del comprador, y de los envasados por los titulares del comercio al por menor.

¿Cuáles son las novedades en la legislación nacional?

informacion sobre alergenos guia aecosanLo más novedoso que establece el Real Decreto 126/2015 es que en algunos casos la información sobre alérgenos se puede dar de forma oral (aunque se debe tener por escrito) y, como novedad por la especificación, colegios y hospitales estarán exentos de la obligación de informar mediante cartelería.

Aecosan ha editado una GUÍA DE APLICACIÓN DE LAS EXIGENCIAS DE INFORMACIÓN ALIMENTARIA DE LOS
ALIMENTOS
 para que ayude a entender y aplicar la nueva normativa. El documento está dirigido, tanto a las empresas operadoras como a las autoridades encargadas del control de la aplicación, y está basada en la Allergen information for loose foods de la Food Standards Agency británica.

Desde Ifyda Consultores te detallamos y damos respuesta a las siguientes cuestiones que se pueden plantear las empresas:

¿A quién afecta el RD 126/2015? y ¿qué información debe facilitarse?

Afecta a las empresas alimentarias que suministran alimentos sin envasar como:

1 – Los que sirven comidas, como bares, cafeterías, restaurantes, comedores escolares o de empresa y similares, lo que incluye según nuestro criterio toda la restauración social y colectiva, además lógicamente, de la comercial.

2 – Los que venden alimentos sin envasar o envasados a petición del consumidor, como 
por ejemplo fiambres, panes, sándwiches, tartas, comidas preparadas u otros 
alimentos a granel.

3 – Los que venden o suministran alimentos sin envasar a otros establecimientos como escuelas, hospitales, residencias de mayores, restaurantes, etc.

4 – Los que venden productos alimenticios para su venta inmediata en el propio establecimiento u otros establecimientos de su propiedad.

Todas estas empresas deben informar a sus clientes sobre la presencia, en los productos que comercializan, de cualquiera de los ingredientes y sustancias que han sido identificados por la Unión Europea como causantes de la mayoría de alergias alimentarias en Europa y que se recogen en la normativa.

Información sobre Alérgenos de obligada declaración ¿Cuáles debemos declarar?

A continuación enumeramos los 14 alérgenos de obligada declaración, con algunos ejemplos de alimentos en los que se pueden encontrar: 

1 – Cereales que contienen gluten: incluye el trigo (también el trigo espelta y el trigo khorasan), el centeno, la cebada, la avena o sus variedades híbridas y productos derivados. Se puede encontrar en alimentos elaborados con harina, masas, panes, tartas, levadura para hornear, cuscus, bulfur, pasta, pastelería, salsas, sopas, productos cárnicos, alimentos rebozados, etc. Debe declararse el cereal. Es voluntario indicar la presencia de gluten junto al nombre del cereal.

2 – Crustáceos y productos a base de crustáceos. Cangrejos, langostas, gambas, langostinos, carabineros, cigalas, etc. Además se puede encontrar en cremas, salsas, platos preparados, etc.

3 – Huevos y productos a base de huevo. Además de en el huevo y derivados (productos a base de huevo), se puede encontrar en tartas, algunos productos cárnicos, mayonesa, mousses, pasta, quiches, platos preparados, postres, alimentos rebozados, salsas, aliños para ensaladas, alimentos decorados con huevo, etc.

4 – Pescado y productos a base de pescado. Además de en el pescado y derivados (productos a base de pescado), se puede encontrar en salsas, pizzas, aliños para ensaladas, caldo en pastillas, etc.

5 – Cacahuetes y productos a base de cacahuetes. Además de en las semillas, pasta y aceites, se puede encontrar en galletas, choco- lates, postres, salsas, etc.

6 – Soja y productos a base de soja. Además de en las semillas (habas), pastas, aceites y harinas, se puede encontrar en el tofu, postres, helados, productos cárnicos, salsas, productos para vegetarianos, etc.

7 – Leche y sus derivados (incluida la lactosa).Además de en la leche y sus derivados como la mantequilla, queso, nata, leche en polvo, yogures, etc., se puede encontrar en croquetas, sopas, cremas, salsas, fiambres, postres, helados, etc.

8 – Frutos de cáscara y productos derivados. Almendras, avellanas, nueces, anacardos, pacanas, nueces de Brasil, pistachos, nueces de macadamia…
Se pueden encontrar en panes, galletas, postres, helados, mazapán, salsas o aceites, etc. Se debe indicar el nombre del fruto de cáscara presente en el alimento, no siendo necesario utilizar el nombre en latín de cada uno de ellos.

9 – Apio y productos derivados. Incluye los tallos, hojas, semillas y raíces. Además se puede encontrar en condimentos, ensaladas, algunos productos cárnicos, sopas, cremas, salsas, etc.

10 – Mostaza y productos derivados. Además de en semillas, en polvo o en forma líquida, se puede encontrar en algunos panes, currys, marinados, productos cárnicos, aliños, salsas, sopas, etc.

11 – Granos de sésamo y productos a base de grano de sesámo. Además de en las semillas (granos), pastas (tahine o pasta de sésamo), aceites y harinas, se puede encontrar en panes, colines, grisines, humus, etc.

12 – Dióxido de azufre y sulfitos. Se pueden utilizar como conservantes en crustáceos, frutas desecadas, productos cárnicos, refrescos, vegetales, zumos, encurtidos, vino, cerveza etc.

13 – Altramuces y productos a base de altramuces. Además de en las semillas y harinas, se puede encontrar en algunos tipos de pan, pasteles, etc.

14 – Moluscos y productos a base de moluscos. Mejillones, almejas, caracoles, ostras, bígaros, chirlas, berberechos, pulpo, cala-mar, etc. Además se puede encontrar en cremas, salsas, platos preparados…

Información sobre alérgenos en Colegios y Hospitales, exentos de utilizar cartelería

¿Cómo se debe facilitar la información al consumidor?

El punto más controvertido y que ha generado más dudas desde la entrada en vigor del reglamento europeo y hasta la aprobación del RD ha sido sobre cómo se debe facilitar la información.

Actualmente, se permiten distintas modalidades, “siempre que se garantice un alto nivel de protección de los consumidores aquejados de alergias e intolerancias alimentarias”.

Estas modalidades de información son básicamente cuatro:

1. Con etiquetas adheridas al alimento en el caso de que éste se haya envasado previamente (en este caso las letras deben ocupar un espacio y tener un tamaño determinado).

2. Rotulada en carteles colocados donde los alimentos se presenten para su venta tanto en el caso de alimentos previamente envasados siempre que la venta se realice con vendedor, como el caso de alimentos que se suministran sin envasar o se envasan en el lugar de venta a petición del comprador.

3. La tercera, y esta es la modalidad que afecta directamente a todo tipo de hostelería, afirma literalmente “mediante otros medios apropiados (por ejemplo: un menú o carta, un recetario de los productos que se comercializan en el establecimiento, mediante información oral…), siempre que estén accesibles para el consumidor antes de que finalice el acto de compra y no supongan un coste adicional”. Así que finalmente vemos que se incluye la polémica ‘información oral’ que los colectivos de personas alérgicas e intolerantes que se pretendía evitar por la facilidad de confusión o error en el proceso de información.

En el caso de que la información se facilite de forma oral, deberá existir también un registro escrito o electrónico de los ingredientes (mediante fichas de productos, recetas de los platos elaborados…),  que es obligatorio declarar. Estos registros deben estar presentes en el establecimiento donde se suministran los alimentos, y ser accesibles para las autoridades de control y para los consumidores que la pidan.

No obstante, en cualquier caso, debe indicarse de forma fácilmente visible y accesible para el consumidor, a través de carteles, “en el lugar del establecimiento donde se puede obtener esa información o a quién se debe dirigir el comensal/cliente para solicitarla”.

La guía concreta, además, y como excepción a esta modalidad general que  “estos carteles no son necesarios en aquellos locales en los que los consumidores no eligen su comida sino que se les suministran aquellas específicamente adaptadas a sus necesidades en función de sus alergias o intolerancias alimentarias (‘dieta sin huevo’, ‘dieta sin gluten’….) como por ejemplo los comedores escolares o las comidas facilitadas a los pacientes ingresados en hospitales. La información sobre el empleo de ingredientes de declaración obligatoria debe estar disponible y poder facilitarse siempre que la soliciten los consumidores o las autoridades de control”.

4 – Por último, en el caso de venta a distancia (por ejemplo la efectuada mediante pedido telefónico o por internet a un establecimiento de comida para llevar), la información sobre alérgenos se debe proporcionar siempre sin coste adicional antes de que se realice la compra (por teléfono o en la página web); y de forma escrita en el momento de la entrega del alimento.