Beneficios del Plan contra el fraude alimentario

Un sistema antifraude alimentario es la mejor garantía para tus clientes y para tus consumidores, y además si eres productor o industria estás obligado a elaborar un Plan contra el Fraude Alimentario como uno de los puntos críticos de la nueva normativa BRC v7. Te damos algunas pistas para ponerlo en marcha.

Como técnico de calidad de una empresa alimentaria te proponemos las siguientes pautas para la elaboración de un Plan contra el fraude alimentario adecuado a la singularidad de tu empresa. Te servirá tanto para renovar la certificación BRC 7 o para mejorar la imagen de tu empresa.

Qué es el fraude alimentario

Básicamente al hablar de fraude alimentario solemos referirnos a un incumplimiento intencionado de la legislación alimentaria vigente en lo que respecta a la información del producto en cuyo etiquetado se indica una composición, calidad, procedencia o cantidad inferior o diferente a la incluida en el envase.

Esta práctica afecta de forma muy negativa a la imagen de la propia industria alimentaria, y especialmente a la confianza tanto de las autoridades, clientes mayoristas como de los propios consumidores, que son cada vez más precavidos y exigentes con el producto que consumen. Por ello, todos los agentes de la cadena, desde el productor hasta el comprador, deben tomar medidas.

El fraude alimentario se puede producir en cualquiera de las fases de la cadena alimentaria (producción, fabricación, distribución y finalmente puesta en el mercado), por lo que puede afectar tanto a las empresas e intermediarios, como al consumidor final que adquiere el producto.

Un plan contra el fraude alimentario crea los procedimientos con las medidas tomadas por la industria alimentaria para proteger los alimentos y los procesos de producción de alimentos contra el suministro ante el fraude alimentario, que no es de la naturaleza, sustancia o calidad exigida o que supone un engaño o fraude para el comprador o consumidor.

Se considera que el engaño puede derivar de una acción deliberada que se realiza con la intención de obtener un beneficio económico o bien, de malas prácticas de elaboración, manipulación y/o control.

Legislación sobre fraude alimentario en España

  • Decisión 2008/721/CE de la Comisión, de 5 de agosto de 2008 , por la que se crea una estructura consultiva de Comités científicos y expertos en el ámbito de la seguridad de los consumidores, la salud pública y el medio ambiente.
  • Reglamento (CE) n°178/2002, de 28 de Enero de 2002, por el que se establecen los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria, se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan procedimientos relativos a la seguridad alimentaria
  • Ley 17/2011, de 5 de julio, de Seguridad Alimentaria y Nutrición (BOE 06.07.2011)
  • Real Decreto 1801/2003, de 26 de Diciembre de 2003, sobre seguridad general de los productos (B.O.E. 10.01.2004)
  • REGLAMENTO (CE) No 1924/2006 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 20 de diciembre de 2006 relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.
  • REGLAMENTO (CE) N o 1169/2009 DE LA COMISIÓN  de 30 de noviembre de 2009  que modifica el Reglamento (CE) n o 353/2008, por el que se establecen normas de desarrollo para las solicitudes de autorización de declaraciones de propiedades saludables con arreglo al artículo 15 del Reglamento (CE) n o 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo

 ¿A qué va a contribuir en tu empresa un Plan contra el fraude alimentario?

La elaboración de un Plan contra el fraude alimentario, específico para cada empresa, permitirá:

  • Garantizar la autenticidad de los productos alimenticios y las materias primas utilizadas a lo largo del proceso de producción de la empresa.
  • Asegurar la autenticidad y valorizar el producto ante el consumidor.
  • Proteger la marca ante posibles fraudes.
  • Proporcionar una herramienta útil e integrable en el Sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos de la industria (APPCC).
  • Disminuir el riesgo de generar un producto fraudulento.
  • Permitir cumplir la normativa y tener garantías para hacer frente a las inspecciones.
  • Conseguir el cumplimiento de requisitos para la certificación de las actuales normas de calidad con estándares privados de seguridad alimentaria, BRC V7 e IFS V6.
  • Centrar las actividades de mitigación en los puntos vulnerables.
  • Ser preventivo: actuar antes de que aparezca el problema.

En Ifyda Consultores creemos que la adecuada elaboración de un Plan contra el fraude alimentario, no solamente contribuirá a cumplir la normativa vigente, sino también a mejorar la imagen de la empresa, a disponer de herramientas de diferenciación con respecto a los competidores y a gestionar los recursos de forma más productiva, centrándose en aquellos aspectos críticos que pueden ocasionar mayor perjuicio a la industria.

Contacta con nosotros para solicitar más información o una propuesta a tu medida.